Entradas

Mostrando entradas de enero, 2019

¿Qué le vamos a hacer?

Creo que te quiero. Pero de verdad. No como se quiere hoy en día. Te quiero como para no ser nada y sentirlo todo. Te quiero como para pasar frío sentada en cualquier parte en pleno invierno, solo por el hecho de estar contigo. Te quiero sin hacer nada y comiéndote el mundo con la mirada. Te quiero por saber estar incluso cuando te vas. Por calmar un mar que yo no sabía que estaba embravecido. Por darme paz cuando no sabía que estaba en guerra. Y por luchar conmigo sabiendo, de antemano, que perdiendo los papeles ganamos los dos. Te quiero porque contigo siempre está a punto de arder algo, como el momento previo a una explosión. Siempre eres la maravillosa calma que precede a una tormenta que no llega nunca. Siempre te rodean la emoción y el cosquilleo previos al primer beso de esa persona que tanto te gusta y que tanto has esperado. Te quiero en mi vida siempre y no me da miedo, aunque sé que si te pido que no te vayas nunca, te p...

12/12

Quiero volver a ilusionarme... y que salga bien. Pero parece que no es posible. Cada vez duele distinto. ¿Como te acostumbras a algo que cambia constantemente? Si siempre fuese igual, por lo menos sabrías lo que viene y/o como afrontarlo. En cambio, así no sabes nada porque, aunque lo veas venir, siempre es diferente y por tanto nunca te puedes hacer a la idea de lo que de verdad es hasta que lo tienes encima. Entonces ya es tarde. Ya duele. Acabas pensando que realmente no vale la pena intentar siquiera dar una oportunidad antes de dar puerta. Y eso duele aún más todavía. Porque ves que has perdido la esperanza, que lo has perdido todo... A veces, incluso a ti misma. De repente te encuentras con que ya no sabes qué hacer para salir del pozo de negrura que te envuelve. Que te asfixia. Que te va matando las ganas de todo poco a poco. Que no te deja disfrutar de la vida. Que no para nunca. Hasta que tú decides cambiarlo y afrontarlo todo d...

14/11

No es que sea fría o distante, ni mucho menos, que no sienta. Simplemente tengo claras un par de cosas que me aplico pase lo que pase, porque he descubierto que es lo mejor para mí. Hace años que decidí no volver a llorar por un tío. Posteriormente, añadí a esa promesa el hecho de sufrir o pasarlo mal por ellos. No vale la pena. Si te hace sufrir más de lo que te hace feliz, no es amor. Y cada cual sufre a su manera, igual que tiene su forma de amar; que no quiere decir que todas esas formas sean adecuadas aunque sean válidas. Solo hay que saber cuando decir basta . Basta de menosprecios. Basta de discusiones. Basta de desconfianzas. Basta de tener que ocultar nada. Basta de tener que depender de nadie. Basta de meternos en cualquier relación buscando un amor que deberíamos darnos a nosotros mismos antes de buscarlo fuera. Basta de querer que nos lo den todo sin dar nada. Y basta de conformarnos con cualquiera que haga el amago de darnos un poco de cariño sin demostrar ...