Sabemos tanto y hacemos tan poco...
Sé que, por mucho que duela, tengo que dejarte ir. Sé que lo único que vas a conseguir es romperme, más a largo plazo, pero romperme al fin y al cabo. Y sé que podría soportarlo otra vez (y todas las que hagan falta), pero creo que no quiero. Ya no. Sé que debería dejarme llevar y no pensar las cosas demasiado, pero cuesta cuando lo único constante en tu vida es la inseguridad. Está claro que la gente viene y va, y que es lo normal. Pero vamos cuesta abajo y sin frenos en un mundo que va a explotar si no se estrella antes. Deberíamos ser más conscientes de ello y vivir de forma que luego no haya arrepentimientos ni cosas pendientes por hacer. Deberíamos ser buenos y dejar vivir sin meternos en la vida de nadie solo porque no la vive como tú lo harías. Deberíamos poder ser lo suficientemente libres como para poder hacer y decir lo que nos venga en gana cuando nos dé la gana. Pero sé que no es así. Y aunque yo de una forma u otra me acabe expresando, sé de mucha gente que no pue...